Gerflix Series Presenta - Cap2 "Mi madre, mi muñeca"

Viendo la chochota de mi madre…creo que se dejaba la felpuda grande para amortiguar el largo del pene, si era un poema como resorteaban esos pelos, conteniendo la pelvis de su macho, cual muralla y evitando quizás medio centímetro, bueno, algo era algo para mi veterana y viciosa mami, que a estas alturas de su vida seguro conocía muy bien las consecuencias de tenerla guardada por delante de un culo como el suyo (viéndose al espejo cada mañana sintiéndose bendecida con la ropa que se pusiera), pues si, al parecer su mayor orgullo también era su mayor perdición, ya que los tíos con los rabos más grandes y gruesos siempre desearían ponerla en su sitio, bajarla de su nube, o hasta quien sabe intentar arruinarla.

Y para muestra un botón…Marcelo.

“cabalgándolo”

Al igual que la mamada poco o nada le duro su recreo, su meneada, su licuadora, ya que cuando este prendió motores daba la impresión de que quería tocar su ombligo por dentro y a punta de vergazos, pues no dejaba de vérselo con rabia.

Ploff!! Ploff!! Ploff!! Ploff!!

-          Mami.

-          Hey.

-          Mami.

-          ¿A dónde se van esos ojos? Jejeje.

-          ¡Mira nada más!!

-          Piel con piel con la mujer del cornudo.

-          Ohh…que rica concha.

-          Lo que voy a gozar la siguiente vez que lo veo.

-          Haber si vuelves a ponerte saltón.

-          ¡Puto de mierda igual que tu mujer!!

Bañado en sudor le daba sin parar lo último de su arsenal y como todo buen cabron, amante de mi madre y enemigo de mi padre…termino llenándole el pellejo con la polla bien adentro, pobre mami, su útero habrá hervido como una tetera de lo caliente que le disparo toda su leche, uff, si creo que de milagro no le metió las bolas, pues no dejaba de empujar con cada descarga.

“cese al fuego”

La guerra había terminado y con mamá cayendo cual estropajo, contenta se puso a sacudir su calzón, uno de color blanco y con la tira de atrás finita, muy parecido al que usó con Carlos (suponiendo que tenía un cajón especial) ahí supe quien había sido el ganador, pero eso no fue todo, para entender el estado de mi madre y su derrota, bastaba con solo ver el arma de Marcelo, si, ¡su rabo!!, este seguía bien rojo, hinchado y aun derramando semen de la punta, pero lo más increíble, fue ver cómo le palpitaba, caray, las ganas que ha de haberle tenido para terminar con el pene así.

Si tuvo que cacheteárselo para que la sangre le circulara…

-          Ay Gerardo, hijo mío, ¿era un entrenamiento de futbol o uno de coño? Dijo apenas viéndome con esa sonrisa de oreja a oreja que no se le borraba

-          De ambos mami, era parte de la oferta por la primera clase, jejeje.

-          Mi hijo tenías que ser, ya te estabas tardando eh.

-          Fuf…un gusto pasar por caja chaval.

-          Mendigo, si te llevaste hasta propina, jejeje.

-          Ya eso fue cortesía de tu madre, bien pude ponerme un condón. Dijo limpiándose la verga con el calzón

-          Bueno, capaz creyó que era muy poco con preservativo, jejeje.

-          Si, se nota que va al mercado y al súper, conoce muy bien los precios, jajaja.

“se comenzó a vestir”

Mientras mamá seguía tirada en el piso, con las piernas y los brazos abiertos…recuperando el aliento.

-          Ahora, ¿cuándo los veo?

-          Yo sabré cuando. Dije sonriente

-          Vale, pero no demores chiquillo, este chochito es una delicia, no aguantare mucho tiempo sin rasparlo. Dijo escupiéndole el vello púbico y metiéndole los fluidos con los dedos con una facilidad que este cabronazo no tuvo mejor idea que abrirle la zorra con las dos manos y estirárselo como su boca

-          Ohh, de razón resbala tan rico.

-          ¿Me estás ordenando? Dije plantándome y no dejándome intimidar

-          ¿Eh?

Nos quedamos mirando y este soltó una risita.

-          Con que tienes cojones, pero ya sabes, estaré atento a ese puto teléfono.

Antes de irse tiró su calzón a la basura, como si fuera un trozo de papel recién usado y ya no sirviera.

-          Bueno, mejor me apuro en ayudarla.

Si bien papá estaba dormido todo había pasado en la casa y el temor que por una casualidad del destino despertara estaba latente, en ambos.

-          Vamos mami, arriba.

-          Cariño, nunca había hecho esto con tu padre tan cerca, mira que siempre espero que se vaya de viaje, fue todo tan intenso.

-          ¿Y te gusto no? Puerquita, jejeje.

-          No puedo negarlo, me alboroto el hormiguero.

-          ¿Qué paso? ¿No se aguantaron?

-          Yo si estaba esperando, pero Marce…se emocionó mucho mientras me besaba, me tiró al suelo y me quito toda la ropa, hubieras visto como fue, me arrastro para sacarme el short con todo y braga, jijiji.

-          De razón llevas tus zapatillas.

-          Si, y yo queriendo que me chupara los pies sudaditos.

“riendo y viendo su vulva chorreando semen”

-          Por cierto, ¿eso no te da miedo mami? Ya van dos que yo sepa.

-          Tranquilo cariño, tengo más de 30 años, soy mujer precavida.

-          ¿Cómo así?

-          Uso métodos anticonceptivos, ¿o acaso crees que voy a guarrear a la suerte?

-          Ya sospechaba algo, jejeje.

-          Conociéndome ni loca me arriesgo, además, si bien pido que se cuiden conmigo no siempre estoy en condiciones de revisar, alguna que otra cosa ya me han dejado.

-          Te paso algo con la señora Rebeca ¿no? Dije sorprendiéndola

-          Espera ¿cómo supiste de eso?

-          Umm…como siempre salen, lo intuí.

-          Ya veo, si, nos han pasado un par cosas, por eso ya tomamos medidas.

-          Vamos, te acompaño a la ducha.

-          Gracias hijo.

Recogimos todo y ya en la tina…le lave el cabello.

-          ¿Desde cuando haces todo esto mami?

-          Llevo tiempo, años diría, pero como habrás entendido, siempre fui discreta. Dijo sonriente y guiñándome el ojo

-          Si, si Carlos no me envía ese video creo que nunca me hubiera enterado.

-          ¿Qué te mando qué?

-          Jejeje, relájate mami, en parte se lo agradezco, de lo contrario no hubiera descubierto lo mucho que me gustaba verte haciéndolo.

-          Felizmente no viniste antes.

-          Como que no, si vine, jejeje.

“agarrándose la cara”

-          Ay no, y justo con el negro, te habrás asustado de verme jalando ese paquete.

-          A primera impresión si, ni en sueños te tenia haciendo eso con una verga y menos de ese calibre.

-          ¿Qué dijiste? ¿Mi mami no era tan santa como aparentaba?

-          Creo que todos los que te conocen como la señora Portillo hubieran dicho lo mismo.

-          Ya veo, ¿qué golpe de realidad no? Jijiji.

-          Tremendo, encima Carlos se veía salvaje, como con ganas de hacerte daño.

-          Mi vida, él y su brazo colgante no me tuvieron misericordia, te juro que desperté y aun sentía su cosa dentro, tuve que echarme crema de tiempo.

-          Ahí está, por andar de cachonda con el negro, jejeje.

-          Si, la curiosidad mato a mi coño, jijiji.

-          ¿Curiosidad?

-          Ay Gerardo, está bien, te lo voy a contar, una amiga del gym me paso el dato y me dijo que el negrito iba bien armado, así que como tu padre justo se iba de viaje me pareció buen momento para invitarle una copa y conversar.

-          ¿Conversar? Dije chinito

-          Bueno, es una forma indirecta de proponer algo cariño, pero te lo digo, él sabía a lo que venía y yo también, la cosa era cuestión de tiempo.

-          Ya veo, ¿y qué tal se sintió el dato de tu amiga? Dije sonriente

-          Uy cariño, no soy de las mujeres que se lubrican porque mojo bien, pero esto, era una cosa descomunal, me tuve que engrasar la vagina para que entrara algo.

-          ¿Algo? rayos.

-          Si, algo, casi nada, jijiji, luego tome una plegaria, respire profundo y a moverse, para ver como respondía la peluda.

-          ¿Pero lo gozaste?

-          Al comienzo sí, porque la cabeza es lo que alborota un coño, pero luego, cuando ya empezó a meter el tronco, dios mío, no paraba de morder la almohada y de arañar todo lo que podía, literal me atoro, al punto que me hizo arder los labios del ancho que los abría.

-          ¿Y se protegieron?

-          Eso fue otra cosa muy graciosa porque los condones a penas le entraban un tercio de polla, no podía bajarlo más, así que había momentos donde se salía y me follaba piel con piel, al menos hasta que me daba cuenta. Dijo sonriente, como diciendo la suerte de algunos

-          ¿Que no había más grande?

-          Supongo que sí, pero era muy tarde para ir a comprarlos.

-          Ya veo.

-          Encima…esto ya te lo digo por la confianza hijo, pero quiso metérmela por el culo.

-          ¿Que?

-          Aprovecho una que estaba boca abajo para abrirme las nalgas, escupirme el arito e intentar meter su cabezón.

-          ¿Y qué paso?

-          Que si lo hacía me hubiera partido el ano en dos y no estaríamos hablando aquí sino en el hospital, jijiji.

-          Entonces, ¿no pudo?

-          No, lo empujé y le dije que le arrancaría las bolas si lo intentaba, luego no volví a darle la espalda más, jijiji.

-          Rayos.

“silencio, mientras enjuagaba su cabello”

-          ¿Y mami…lo has hecho por ahí?

“sonriendo coquetona”

-          No.

-          Vamos, dime la verdad.

-          Bueno ya, sí, pero hace tiempo.

-          ¿Cómo así?

-          Cuando era más joven y todavía estaba en edad traviesa.

-          ¿Con papá?

-          No, él es el marido más tonto que pueda existir, otros me estarían dando día y noche por el chiquito, pero él ni lo lame.

-          Capaz no lo sabe, no quiere incomodarte.

“me miró sorprendida”

-          Hijo, si el me vio haciéndolo un montón de veces.

-          ¿Que?

-          Si, con Raúl, porque crees que voy a su casa seguido, fuimos novios de chiquillos.

-          Rayos.

-          Es mi polvo seguro, por los buenos tiempos que estuvimos.

-          ¿Y papá no sospecha?

-          Desde que nos casamos prometí cambiar, dejé las fiestas, las amigas, y llegaron ustedes, capaz eso lo convenció.

-          Ya veo.

-          Pero bien dicen, que una puta nunca se retira solo descansa, jijiji.

-          ¿Qué tiempo fue?

-          Nació Sofía primero, su hija al 100 por ciento, no me cabe duda, luego empecé a salir, aprovechando su nuevo empleo, Raúl también me invitaba era otro cabron para provocarme, ahí conocí a Rebeca y otros amigos que el llevaba, pero bueno diría que uno o dos años después de tener a tu hermana, recuerdo a veces no tenía con quien dejarla y la llevaba porque estaba demasiado cachonda, tu padre no ayudaba en nada, conociéndome como era, a puro dedo me tenía.

-          ¿La dormías?

-          Si, con ella era bajito volumen la música, pero a veces como gritaba tanto en la noche la terminaba despertando, recuerdo que una vez…tuve que darle teta mientras Raúl me montaba.

-          ¿Que? Dije imaginándome el momento, con la foto de ella más joven

-          Ni Sofí sabe eso, es más, recién lo cuento, jijiji.

-          ¿Se dormía?

-          No, pero si se calmaba, luego tenía que pararme y dormirla desnuda, eso le encantaba a Raúl.

-          Otra cosa mami… ¿porque dijiste que Sofí era hija de papá al 100 por ciento?

-          Pues era joven, fértil y me aloque un poco.

-          ¿Qué quieres decirme?

“sonriendo traviesa”

-          Que es tu padre, pero que no puedo asegurarlo.

-          ¿En serio?

-          Saca cuentas, no te llevas mucha edad con tu hermana y como tu padre quería un hombrecito no me cuidada.

-          ¿Hablas de los amantes?

-          De tu padre, con los otros si me cuidaba, pero el tema es…que nunca se sabe lo que pasa cuando una está muy ebria o muy emperrada, estoy hablándote de flor de mi juventud, era tremenda saca leche, a dos manos y a dos huecos.

-          Rayos.

-          Solo recuerdo, que un día empecé a sentirme mal, vomitaba y me mareaba, tu padre me acompaño al doctor y ahí recibió la noticia.

-          ¿Se alegró?

-          Saltó hasta el techo, él quería uno más, sobre todo hombre.

-          Ya veo.

-          Pero al final se terminó encariñando más con Sofí y yo contigo, ¿cómo es la vida no?

-          Si, que curiosa, jejejeje.

-          No le perdonaron ni el baby shower a tu padre.

-          ¿Qué paso?

-          Raúl y sus amigos le dieron de beber, luego hicieron lo mismo conmigo y como ya estaba preñada me terminaron dando leche por el coño y por el culo, esa fue la última vez creo que me dieron por ahí.

-          Eee…bebiste conmigo en tu panza? Dije mosqueado

-          Lo siento cariño, llevaba tiempo sin nada y Raúl es bueno para calentar, además le dije una copa, pero como una también es débil, va cayendo poco a poco.

-          ¿Cómo amaneciste?

-          Desnuda y rodeada de los tres, recuerdo que la panza me dolía mucho, seguro fue por la caña.

-          ¿Y todavía me lo dices? Dije mosqueado

-          Jijiji, lo siento hijo, solo te estoy contando como paso.

-          Adelante mami, de milagro no salí deforme.

-          Jijiji, fue solo esa noche la que me descontrole, después lleve un embarazo normal.

-          A qué alivio, toma tu premio. Dije jalándole los pezones.

-          Oye, jijiji.

-          ¿Y qué más?

-          Naciste, te cuidé un tiempo, volví al ruedo y bueno, mantuve mi vida en secreto por mucho tiempo.

-          ¿Sofí no sabe nada?

-          Ay hijo, esa princesa es diez veces más despierta que tú, y me chantajeo.

-          ¿Que?

-          Primero me pedía juguetes y a medida que iba creciendo me pidió que la cubriera con sus salidas, es por eso que no le digo a tu padre cuando no llega.

-          Rayos.

-          Salió igualita a mí, una calzón flojo, solo le pido que se cuide.

-          ¿Lo hace?

-          Como saberlo, pero ya no puedo hacer más, ella es libre con su vida.

-          Eso es verdad.

“echándole agua a su cabello”

-          Ahora yo que pediré, ¿un play? Un Xbox? ¿O quizás un Nintendo? Umm.

“volteando a verme sonriente”

-          Era broma, jejeje, pero quiero acompañarte mami, hacer esto juntos.

-          ¿Seguro? Piénsalo bien hijo, no podrás controlar a todos.

-          ¿Te tratan mal?

-          La mayor cantidad de veces, esto no es como hacer el amor con tu padre, esto es…

-          ¡Esparta!!

-          Jijiji, si, esto es sexo espartano y a mí me encanta.

-          Pues ya seremos dos entonces.

-          No tengo problema con eso, si así lo quieres venga. Dijo alzando la mano

-          Que venga. Dije agarrando su mano

“Unas dos semanas después”

……………………….

El momento había llegado, la primera salida con mis padres y no es que fuera algo usual salir de rumba entre ellos, pues antes estaba una cena o una visita a mis abuelos, pero como mamá le dijo que estaba estresada de tanta casa, papá no tuvo de otra que aceptar, además ella tenía sus métodos, unos que dejaron muy seco a mi padre, vaya forma de dejarle la polla (fumando un cigarrillo mientras lo miraba burlona como agonizaba en la cama) pues si, como toda mujer fogosa, si algo quería simplemente lo obtendría, dando el tesorito, solo que….aquella noche de esposos iba ser diferente a las demás, pues en la mañana y con papá desayunando….mamá me propuso ser el invitado especial, algo que por supuesto mi progenitor se negó ya que habrían bandas de música, cervezas y mucho baile, situación que podía desviarme de los estudios, pero claro, como lo dije antes, si mamá quería algo solo lo ordenaba, así que termine invitado, sabiendo….por la sonrisa de mi linda madre….que nos íbamos a divertir….como nunca en la vida.

-          A las once salimos hijo.

-          Ok mami, que bueno que mañana es sábado, jejeje.

-          Si, ¿qué coincidencia no? Jijiji.

Todo planeado por parte de ella, así que no tuve de otra que darle una nalgada de forma disimulada.

-          ¿Que fue eso?

-          Nada papi, ya me voy a la prepa.

-          Vale Gerardo, te me cuidas.

……………………...

……………………...

“Ya en la noche y con mis padres vistiéndose”

Fui a ver cómo iba mi madre.

-          Rayos, ¿con esa tanga va ir?

Ya lo laterales me daban una señal de lo que guardaba en medio, pero aventurarme a decir que se había puesto uno de sus calzones más sucios siendo una mujer casada o inclusive saliendo con mi padre no me entraba en la cabeza, es más, supuse que solo eran los laterales y que debajo había una tela de lado a lado cubriendo su trasero.

-          Creo que está un poco grande.

-          Debí comprarlo más chiquito.

De pronto se bajó la falda para lucir la prenda íntima en el espejo y casi me caigo como condorito, madre santa de mi vida, su rechoncho culazo se había tragado todo el hilo, encima no tenía triangulo detrás uniendo las puntas y por si fuera poco…se le podía ver el inicio de la raja, pues no llegaba a subírselo del todo en su durazno.

-          Caray, ¿con que grande no mami?

-          ¿Más chiquito no?

-          Uff…

-          La guerra que te van a dar cuando lo vean.

-          Ya no me haré responsable por eso.

Hasta ella misma sabía lo que le pasaría, pues sonriente y de espaldas se lucia frente al espejo.

-          Uy, pobre de aquel que no me haga un beso negro.

-          Lo voy a tomar como una falta de respeto, jijiji.

Por la pu…lo que faltaba con mi traviesa madre.

“agarrándome la cara”

Cuando en eso….

-          ¡Gerardo!!

Hice como que recién llegaba, contestando del otro lado.

-          ¿Si mami?

-          Ven un rato cariño.

Tarde unos segundos y tocando la puerta del baño hice presencia.

¡Toc Toc Toc!!

-          ¿Que deseas mami?

-          ¿Ya estás listo?

-          Yo sí.

-          ¿Qué tal me veo?

Pensé que no me mostraría las bragas, pero levantándose la falda casi rompo mi pantalón para jalármela, si ya por detrás fue muy guarro por delante tenía la imagen de un biberón vacío, como pidiendo al que lo viera que se lo llenare de leche.

-          Epa, no sabía que vendían con diseños ahí. Dije nervioso pues era tremendo lo que presenciaba, ni los pelos se los guardaba bien y a la altura de su vulva se veía hinchada por la felpuda, era mi madre, pero juro que tenía la vagina más deliciosa que vi y veré en mi vida, ni las chicas de los videos se comparaban con ella

-          Y tengo más, los guardo en mi cajón secreto para que tu padre no los encuentre.

-          Entiendo el porqué.

-          ¿Estas sudando? Dijo sonriente

-          Quien no mami, y eso que soy tu hijo.

-          Jijiji, estos usare hoy día, ya en otro momento me ayudas a escoger.

-          ¿Me vas a modelar?

-          Obvio, si eres mi nuevo dueño, todo va pasar por tu aprobación. Dijo mordiéndose los labios

-          Rayos, está bien, me parece perfecto.

Al momento que se giró no pude evitar darle una nalgada de la calentura, es más, el escuchar como sonó y como reboto su piel blanca me hizo delirar del gusto, uff, como para ponerle bigote y sombrero.

Splashh!!

-          ¿Que fue eso Sara?

-          Nada mi amor, apúrate en vestirte.

Papá pareció escucharlo desde el cuarto, pero mamá tan traviesa como solo ella, me volvió a poner el cachetón para darle otro.

-          A quien provocas tu mami, eh. Dije amasándolo con las dos manos, y como habrá estado de fino ese hilo que la concha se le veía con una facilidad, caray, que labios tan carnosos y que hoyo tan grande, de razón se metía las pollas que se metía, pero como todo chico curioso no pude evitar verle el arito, con los pliegues hinchados y el chuponcito abierto, como si hubiera ido al baño, no lo sé, pero daba la apariencia que también estaba pidiendo polla, ya que no iba tan cerrado como de costumbre, es más, ganas no me faltaron de meterle el dedo para ver hasta donde llegaba o que tan profundo lo tenia

-          Eso hijo, si vas a domarme necesitas ser más cabrona que yo.

-          Que si lo soy.

-          Vas a tener que demostrarlo, yo no quiero afeminados a mi lado.

-          ¿Que? Nadie me dice afeminado.

Le metí el dedo en el culo y oh sorpresa se lo tragó hasta la mitad, fue simplemente brutal, hasta yo brinqué asustado, uff, como lo sospechaba, mamá lo había preparado para esta noche y su sonrisa lo decía todo, ese dedo fue pan comido.

-          Oye, jijiji, casi sales por ahí, jijiji.

-          ¿Pase la prueba?

-          Por ahora sí, ya veremos luego.

-          Vale.

Cuando retiré el dedo, sentí toda la presión y el calor que tenía, esa fue otra experiencia sobre natural, tal cual, sobre natural, y lo curioso de todo, que mamá lo hizo al propósito pues por el espejo la vi pujando sonriente.

Wao, la verdad que ella estaba en otro nivel y solo me quedaba admirarla, pues era gladiadora de mil batallas.

-          Pide un taxi. Dijo poniéndose labial como si nada

-          Como órdenes.

Antes de irme le jugué la última broma, bajándole el calzón hasta las rodillas y como habrá estado de cachonda por la salida que tuve que despegárselo del coño, una pasada ver eso.

-          Mierda, ni tu padre fue así conmigo, jijiji.

-          Quizás no lo sea, jejeje.

-          ¡Gerardo!! Dios mío contigo, Portillo tenías que ser, jijiji.

-          De eso si estoy seguro, jejeje.

-          Ya pide un taxi cariño, se hace tarde.

-          Ok mami.

Agarre el teléfono y este no tardó en llegar.

………………………

-          Ya está aquí.

Mamá nos adelantó y como llevaba la mini falda ajustada, cartera en mano, tacones con ligas y blusa arriba del abdomen, el cerdo del taxista no pudo evitar confundirla, y no sé si al propósito o no, pero bien que mamá se prestó para la guarrada.

-          Ahorita no perra, después paso para me chupes las bolas.

-          ¿Seguro? Mira que yo no escupo nada eh, todita me la tomo y como salga, grumosa o liquida. Dijo lamiendo el aire

-          Hija de…creo que haré mi ronda por aquí.

“metiéndose por la ventana, como si fuera una…”

-          Reservas con mi chulo.

-          ¿Quien?

-          Ahí viene.

-          ¿Todo bien mami? Dije llegando

-          Si cariñito, sube.

Me abrió la puerta, pero en vez de seguirme ella subió de copiloto, rebuscando en su cartera y sacando todo tipo de cosas, llaves, billetera, maquillaje, pañitos húmedos y claro sus infaltables condones, creo que eso ultimo era lo que quería que viera.

-          ¿Es una canija broma?

-          ¿Qué cosa? Por cierto, él es mi hijo.

-          ¿Tú qué?

-          Hola señor.

-          Joder muchacho, ¿chuleas a la ricura de tu madre? Dijo dándome la mano

-          Quien sabe, jejeje.

-          Que chiquillo, parece tu hermano.

-          ¿Tan joven me veo?

-          Y yo que pensaba hacerte el primero.

-          Oye, jijiji.

-          Supongo que será hijo único.

-          No, tengo una nena también.

-          Joder, debí suponerlo, pero viéndote…estas para hacerte una camada.

-          ¿Camada? Ni que fuera una perra en celo a la que montan, jijiji.

“Volteándose”

-          ¿Tú me llamaste no muchacho?

-          Sí señor.

-          ¿No me prestarías uno de estos días a tu madre? Mira que puedo darte una suculenta propina, para tus chelas.

-          ¿Qué quiere de ella?

-          Solo darle unas vueltas en mi auto o llevarla al cine, ¿qué te parece? Le daré su canchita con su gaseosa. Dijo sonriendo asqueroso

-          Uy cariño, no le creas, este es capaz de darme polla en medio de la pista, lo puede oler, jijiji.

-          Joder, que perra para más cochina, ¿debes ser madre soltera no? Como debe estar esa concha de pegajosa. Dijo viéndosela

-          No, ahí viene mi marido, estoy casada.

Papá justo salió, echando llave a la casa.

-          Puta madre, pendejo de mierda. Dijo renegando

-          Pero igual puede señor, estoy seguro que hasta mamá quiere salir con usted.

Mirándola incrédulo.

-          Bueno, si mi chulo me da permiso, yo encantada. Dijo sonriente

-          Joder, más te vale que te cuides, porque te voy a dejar la panza más gorda que el culo.

-          Uy, ¿gemelos?, jijiji.

-          Si, ríete ahora, ya veremos si después te quedan ganas.

-          ¿Qué dices cariño?, ¿le pongo condón o no? Porque a mí me hace ilusión ser mami. Dijo sobándose la pancita

-          ¿Qué me has visto cara de supervisor?, allá tu si le pones o no, yo solo cobro.

-          Oye, jijiji.

-          Ohh, eso muchacho, dame eso tan rico que tiene mami, yo sabré que hago con ella.

Atrevido le metió la mano entre sus carnosos muslos, primero sobándolos y luego apretándolos, quizás para ver si estos se marcaban de la pálida piel que tenía, logrando un enrojecimiento, ahí pensé que mamá le pondría un alto o al menos cerraría la tienda de su bombón, pero no, lo que hizo la traviesa fue poner el letrero de servicio, separando las rodillas como para este no tuviera impedimento de llegar a su…..si, al sentir ese rustico dedo sobando su triangulo, no pudo evitar adormilarse….con la boca abierta.

-          Uff, que tanguita, ohh, y esta peludita, diosss, veterana tenías que ser.

-          ¡Uhm!! Solo por encima, por encima, ¡mi mari…ahh!!

Sensible a su lujuria y con los corazones saliendo de su entrepierna, no sabía si quitarle el brazo o dejar que este siguiera masajeando su pellejito, que momento, con papá casi llegando.

-          Yaaa, po-por favor, soy sensible para estas cosas. Dijo sosteniéndole el brazo, pero con la fuerza para arañarlo débilmente

-          Cachonda hija de puta, ya me imagino la cara que vas a poner cuando te meta el pene bien duro.

-          ¿Du-duro?

-          Si, piedra, roca, al fierro, para que te habrá rico la conchita, esta conchita.

Mamá se retorcía y hacia muecas, con ganas de agarrarlo y empujarlo hacia ella.

-          Cabron, ya deja de meterme el dedo, está resbalando mucho.

-          Ohh, haber que tan profunda es.

-          No, espera, mi zorra, ¡mi zorraaa!!

Como habrá metido tanto la mano que pude ver el dedo en su pelvis y rascándole el monte de venus por dentro, ¡por dentro!!, creo que de milagro no termino corriéndose, pues se le tensaron los muslos y abrió tanto las piernas que parecía iba a parir en el auto, pero lo peor, es que tuvo que apretar los dientes a fondo para no gritar, fue tremenda esa postal.

“besándole el cuello con la lengua y retrocediendo para deleitarse”

Toda despatarrada…

-          Joder, mira nada más, ¡lo pegajosa que estaba!! (sacando la mano y enseñando como le moqueaba el dedo, si hasta estiro los fluidos como si fueran un fino hilo) ¿que ese pendejo no te da? ¿Es impotente?

-          ………………….

-          ¿Qué pasa?, ¿no puedes hablar puta?, ¿tan loco te deje el coño?

-          ………………….

-          Que rico. Dijo con ganas de bajarse los pantalones, pues mamá estaba indefensa y con los pelos al aire

-          Señor, si papá la descubre ahora, va ser muy difícil que después se vean.

-          Los cuernos que le voy hacer. Dijo rabioso

-          Por eso, está llegando y mirando hacia acá, piense.

Tomándose su tiempo….

-          Vale, carajo, tienes razón, no tengo porque cagarla, esto igual va ser mío.

El hombre acomodo su ropa interior, le cerró las piernas y bajando su falda le dio una palmada en la mejilla, como diciéndole…despierte señora, el esposo está viniendo, no fue para tanto, va preguntar eh.

-          Hijo de puta, como doblas el dedo ahí. Dijo golpeándolo y mordiéndose los labios, pues creo que aún no le pasaba

-          Jajajaja.

…………………….

“papá llegando todo relajado”

-          Buenas noches buen hombre, mi nombre es Bruce.

-          Hola, perdón por la tardanza.

-          No que va, si fue todo un placer esperarte, jajaja. Dijo chupándose el dedo

-          ¿Qué hace? ¿Tan grande y lamiéndose el dedo?

-          Es que estuve probando un bombón, eso ricos, de los rosados.

-          Si, son muy buenos, de vez en cuando también me como uno.

-          ¿Buenos? No, exquisitos, con decirte que este no solo tenía el relleno dulce chorreándose, sino que hasta con pelos vino, jajajaja.

-          ¿Pelos?

-          Aja, deben ser de la panadera, es toda una cerda esa blancona.

-          Si, para dejarlos en el bombón sí.

-          Pero como me gusta igual me lo como, jajaja.

-          Caray, de razón, era eso, está usted enamorándola. Dijo sonriente

-          Oh si, y ya pronto va caer. Dijo agarrando el trasero de mamá disimuladamente

-          Así somos cariño, un poco de palabritas y terminamos poniéndonos en cuatro, jijiji.

-          Amor, tranquila, tampoco seas tan directa con el señor.

-          Ni lo volveremos a ver, que dices.

-          A bueno, eso es verdad, mi mujer es así de picosa.

-          Bien por ti, lo feliz que habrás sido cuando al fin cayo, jajaja.

-          Sí, mi mujer me costó muchos peluches, salidas y flores, mi billetera lo sufrió.

-          Te quejas todavía, ay amor, si quieres lomo fino tienes que pagar el precio.

-          Si amigo, con tu mujer primero hay que pagar para luego comer, jajaja.

-          Era una broma Sara, no te molestes tampoco.

-          Lo sé, ya sube gordito.

-          ¿Iras adelante?

-          No, solo que el señor me cayó bien, es amable y bueno…mientras ibas llegando estuvimos conversando.

-          ¿De qué? Dijo papá sonriente y abriendo la puerta

-          De negocios. Dijo burlona

-          ¿Que? Si tu no trabajas amor.

-          Bueno, quien sabe, una siempre sueña con ser emprendedora.

-          Así es amigo, no le cortes las alas, tu mujer tiene un proyecto donde puede y va ganar mucho dinero.

-          ¿Así? ¿Y cuál es?

-          La venta de sus bombones, el rosado a bajo costo y el marrón si más caro, pues es el especial, jajaja.

-          ¿Sabes de panadería amor?

-          Casi nada, pero todo se aprende en la vida.

-          Bien dicho, y yo puedo darle unos consejos, sobre todo para que venda bien el marrón, ese le va salir como pan caliente.

-          Mejor ya vamos o voy a querer abrir el negocio mañana, jijiji.

-          Si, vente amor.

Mamá salió del copiloto y el taxista no dudo en mirarle el tremendo y rechoncho culazo, seguro imaginándoselo desnudo y dándole caña.

Si….

Este negocio iba a costar mucho sudor y lágrimas, podía intuirlo.

-          Joder, anal.

-          ¿Qué dijo Bruce?

-          Nada amigo, ¿tú eres…?

-          Rubén, ella es mi esposa Sara y aquí mi hijo Gerardo.

-          Un gusto, toma mi tarjeta.

-          Vaya, que amable.

-          Por si quieres una carrerita, aquí el buen Bruce los llevara hasta las estrellas. Dijo burlón mientras miraba a mi madre como abrazaba romántica a mi padre

-          Genial, siempre es bueno tener un chofer de confianza.

-          ¿Nos vamos? Dijo mamá sonriente pues sentía las ganas que tenia de darle

-          Y por favor Bruce, maneje despacio.

-          Lo lamento Rubén, porque me gusta pisarle a fondo, jajaja.

-          Si, métala hasta el fondo, me gusta la velocidad, jijiji.

-          Ya ni modo, si los dos quieren llegar rápido ya que puedo hacer.

Se quedaron mirando de forma extraña y papá ni cuenta se dio.

-          Vamos entonces.

“veinte minutos de camino”

Estaba un poco lejos el lugar, pero al fin llegamos, un local para gente de pasada, donde los fines de semana organizaban un concierto con bandas locales de rock, había de todo, juventud, madures y hasta gente de la tercera edad, vestidos en atuendo negro, amantes del rock, aquello se respiraba hasta en el aire.

-          Nos vemos Bruce.

-          Nos vemos Rubén.

Si bien ya nos estábamos alejando, mamá en su coquetería sintió la mirada fija del taxista, girándose y regalándole una risita, cual veinteañera coquetona.

-          ¿De qué te ríes amor?

-          De nada gordito, entremos.

Pero…verla menear las caderas de esa forma tan deliciosa, con las nalgas rebotando, me hizo entender……que la guerra estaba declarada y que en cualquier momento ambos cuerpos chocarían en una batalla sin cuartel, y la verdad, solo esperaba que el cañón de ese hombre le hiciera un hoyo en la concha, para ver si luego le quedaban ganas de modelar así el cachetón.

-          Rayos mami, tu sí que sabes antojar.

-          Ni que decir del taxista como te va esperar.

Ya podía imaginar la cantidad de pajas que iba hacerse ese tipo en su nombre esperando el momento, pues mamá tenía un culo de ensueño y eso que no lo había visto a pelo o con los hilos que se compraba esa supuesta señora de su casa.

-          No te separes hijo, no querrás perderte nada, jijiji.

-          Vale mami, ahí voy.

“Oliendo pollas”

Por algo no pasan los años, por algo no se le cayeron tantos pelos del coño, por algo no le rompieron o bajaron tantos calzones, ella sabía qué hacer, donde hacerlo y con quien hacerlo, una maestra de los cuernos a la que me daba placer verla en acción.

……………………..

Pues ni bien ingresamos, me hizo ver un grupo de hombres acompañando una mujer mayorcita, no pillando al inicio, pero luego por las fachas y las gestos de mi madre (inflando su mejilla con la lengua) entendí que hacía ahí y que estaba por acontecer entre ellos, así que sonriente me asintió con la cabeza y me hizo una seña para acercarnos, como diciéndome…donde come una comen dos, ahí es (no pudiendo evitar el rascarse la pelvis) pues creo que el hormiguero se le alboroto, al ver como esos cabronazos manoseaban a la señora sin pudor.

Así que…

Cual hembra alfa y dueña de la manada, mamá fue llevando a mi padre de forma inteligente por donde ella quería.

-          No mi amor, mucha gente por ahí.

-          Allá está muy lejos de la barra.

-          Ese lugar parece sucio.

-          Muy cerca de la banda, me quedare sorda, jijiji.

-          Mejor este, es perfecto.

Ni bien pasamos, o mejor dicho ni bien paso el prieto culete de mi madre, los tres hombres no dudaron en mirarla de pies a cabeza, quizás hasta suponiendo el oficio que ejercía por la ropa tan ajustada y pequeña que llevaba (blusa amarrada por encima del ombligo, mini falda que dibujaba clarito sus cachetes y tacones con ligas, cual griega, además de su cartera en la mano como si anduviera buscando clientes), mamá sí que se la sabia todas pues claramente lo hizo al propósito, lo supe al ver como caminaba y como sonriente iba masticando su chicle.

“saboreando sus piernas bien tonificadas”

Si hasta se relamieron los labios, una de las caras seguro habrán dicho, menudos cabrones, si hicieron gestos obscenos al ver de cerca lo hinchado que estaba su gordo culo y como este a la vez marcaba el hilo en ^V^ de su calzón.

-          Uff, así me cagues.

-          Del beso negro no te escapas. Dijo sacudiendo la lengua a tope, como si le quisiera hurgar en lo más profundo de su ano

Y claro, por la bulla de la música papá no pudo escucharlo, pero mamá haciéndose la tonta soltó una risita, ¿y creen que ahí quedo todo? No, de sus nalgas pasaron a su entrepierna como si tuvieran vista de rayos x y le vieran todo el peluche emanando el hedor de su aroma en brama, pero que cara la que pusieron estos guarros, si ni disimularon.

-          Iré por unos tragos.

-          Vale amorcito.

Ambos nos sentamos y como las mesas estaban muy muy cerca, mamá casi le daba la espalda a uno de ellos.

Cuando en eso….

-          Hola, me llamo Carmen, ¿trabajas aquí?

-          Sara y no, solo vine a pasar el rato con mi marido y mi hijo.

-          ¿Él es?

-          Si.

-          Vaya, pensé que era tu hermano.

-          Jijiji, tan joven no me veo.

-          Sí, pero estas espectacular guapa, ni por asomo diría que te preñaron.

-          Bueno, me cuido mucho, como bien y hago ejercicio.

-          Ya veo, esposa consentida, quien como tú, mírame, solo hago ejercicio en el catre, jijiji.

-          No que va, estas preciosa también.

-          Hola muchacho.

“acariciándome, quizás para que mi madre tomara más confianza”

-          Hola señora Carmen.

-          Dime Carmen a secas, me haces sentir abuela y todavía rindo bien, jijiji.

-          Vale, disculpe, jejeje.

-          ¿Para qué somos buenos Carmen?

-          Mira guapa, vine con un grupo de amigos y la verdad me siento sola, ¿te importaría acompañarnos?

Mamá los miró sonriente y acepto cordial, presentándose como toda una señora de su casa, pero…ya estos perros habían olido su celo y no estaban para darle ese lugar, pobre mami, metió su peinada gallina a la jaula de los lobos, no sabiendo lo encrespada que iba a terminar.

-          Hola chicos, mi nombre es Sara Portillo y él es mi hijo, Gerardo.

La cara que pusieron cuando escucharon su dulce voz y como parada frente a ellos agarraba su fino bolso, fuf, si la vieron como la carne colgada de un carnicero, y saben que…poco o nada les importe yo, ni me vieron, pues el primero paso a saludarla con un abrazo, no solo apretando sus brazos y manoseando su espalda, sino que…se atrevió a chuparse un dedo y hacerle un ganchito a la altura de su ano.

-          Un gusto preciosa.

-          Ay que afectuoso, jijiji.

-          Joder, creo que tiene sello de fábrica. Dijo mirando como sus nalgas apretaban y guardaban cual tesoro su chiquito

-          ¿Que? Oye, ¿qué haces?, jijiji.

Se dio cuenta y palmeándolo juguetona paso el siguiente.

-          Manos donde las vea, no sean traviesos.

Pero este señor, al tener el pantalón sin el calzoncillo…erecto su polla a tope para que al momento de abrazarla por la cintura le aplastara el bulto contra su falda.

-          Hola guarra, pago bien.

-          ¡Ay!! Más te vale porque eso no entrara fácil. Dijo mamá sonriendo sorprendida y mirando cómo se dibujaba tremendo hongo sobre su felpuda

-          Ya sabes, ¿quieres tener más en la cartera? conmigo es. Dijo burlón y separándose, pero mamá curiosa y cachonda como ninguna, poco o nada le importo la oferta, pues asomándose y casi metiendo la cara dentro del pantalón logró verle ese venoso tronco, si, ¡al borde de babearlo!!

Rayos, si hasta me pareció que le iba a salir gratis el polvo, dios mío con mamá, se limpió los labios de arriba y los de abajo.

-          ¿Qué ocurre? ¿Viste algo que te gustó?

-          Me gustan muchas cosas. Dijo sonriendo coquetona

-          Con calma guapa, yo llevo tiempo recibiendo esa y no le agarro el calibre todavía, hasta miedo me da cuando se desnuda, jijiji.

-          ¿Te vas corriendo?

-          Varias veces me ha devuelto de la calle, con la ropa en mi mano, encima no folla viola este cabron, yo misma ya sé que voy a quedar fuera de servicio unos días cuando me invitan, jijiji.

-          Con que abusador de coñitos peluditos, ¿no?, menudo castigo te voy a dar. Dijo quitándole la correa a jalones

-          Hey.

“prendiéndose la cosa y yo nervioso de que papá volviera”

…………………..

El tipo extasiado veía como mi madre mostraba carácter, y no sé si se habrá dado cuenta, pero la polla le termino resbalando por fuera del pantalón, provocando su carcajada.

-          Oye, jijiji, guarda eso tonto, jijiji.

Si hoy mamá salió chinita de casa, era cien por cien seguro que no iba a regresar igual, fuf, esa cosa iba a despegarle los labios y a dejárselos tan colgados que ni el calzón se los iba a cubrir.

“encima tronco con curva hacia arriba”

Detalle que habría asustado a cualquier mujer pero que ella pareció saborearlo, sin dudas era mamá en su estado más puro y salvaje de hembra, aquí no había lugar para la que me preparaba el desayuno o tierna me despedía para la prepa, no.

-          Se sale a veces. Dijo burlón y guardándosela

-          Me pregunto que estará buscando, que cosita puede querer.

El tipo resbalo el dedo por su pelvis y agarrando su falda la estiro para verle lo que tenía en su entrepierna, a lo que mamá rabiosa no mostró resistencia más bien sonriente se dejó.

-          ¿Qué ocurre? ¿Viste algo que te gustó? Dijo repitiendo sus palabras, como devolviéndole el favor por el vistazo

-          Pero que chochazo, diosss.

Como habrán sido las ganas del hombre de meterla, que su bulto empezó a zumbar.

-          Ya travieso, me encantaría seguir zorreando, pero mi mari…

En el momento que se giró para buscarlo, este le bajó la falda con todo y calzón para meterle el dedo en la peluda concha como si fuera suya, fuf, la cara que puso mi madre y como retrocedió tirándole la pelvis, no queriendo despegarse, fue tremendo, y no solo yo, los demás ya sabían del estado en el que se encontraba, pues para apenas presentarse y dejarse hacer todo eso, era obvio lo que pedía a gritos.

-          Que cerrada carajo, he visto veinteañeras con el coño más reventado que esta.

-          O la tiene muy chiquita el pendejo o no le da.

-          Como no le va dar, si esta para encerrarla en un cuarto y no dejarla salir hasta mañana.

-          Así son los ricachones, tienen mujeres de adorno, jajaja.

-          Ya, no seas tonto, soy una mujer casada. Dijo retirando su mano, subiéndose la ropa interior hasta arriba, la falda no tal alta o la cadera (para dejar ver seguro sus guarros laterales) y aguantándose la risa por la situación, pues ni ella podía creer lo que le habían hecho

-          Tiene razón señora, disculpe, no debí bajarle la mini ni el calzoncito blanco, como si fuera una barata de callejón, claro que no, si tiene el anillo en el dedo, faltaba más, estoy con el pene atorado, digo, apenado.

-          Jijiji, cabron.

Pero…

¿Qué dijeron? ¿Que el ultimo se iba a quedar sin nada? ¿Qué iba a respetar a la señora Portillo?

No, al darse cuenta el hilo que se había puesto y lo enterrado que ya estaba, no tuvo reparos en meterle la mano por debajo de su falda, agarrar la tela de lo más profundo de sus gordas nalgas y despegarlo cual papel con pegamento, pues clarito vi como la estiro con el dedo, de arriba hasta la entrepierna, fuf, si hasta la hizo crujir (mamá agarrando sus laterales para que no le resbalara hasta sus tacos) que barrera de coños ni que nada, para estos cabrones era una invitación a ladearlo o a tironearlo y gozar de su pellejudo tesoro, pero ahí no quedo todo, no, mientras mamá sonriente forcejaba para que la soltara este apretó el hilo con el puño y rabioso la jaló hacia a él como si fuera su correa, cayendo sobre sus piernas.

-          ¡Ay!!

-          Hola, ¿Cuántos años de casada? Doña culona.

-          Siete.

-          ¿Y dónde está el cornudo?

-          Ahí viene, trayendo los tragos.

-          No, quédate aquí.

-          Oye, jijiji.

Se quiso parar, pero este cogiendo su cintura la tiró con fuerza hacia él, recibiendo un melocotonazo.

Pam!!

-          Joder, ya quiere aplaudir.

-          Jijiji, tranquilo por favor, mira que ya está aquí.

-          Oh, qué bien la voy a pasar. Dijo sonriendo asquerosa y palpando su cadera, como si fuera su culo prepagado a la que estaba embriagando para ponerlo puerco y meterle el rabo en su chillona vagina, que postal, si mi madre hasta se dejó oler el cuerpo, se dejó besar la espalda y se dejó morder el hombro, que bárbara, estaba como una veinteañera cachonda, de esas que se hacían rogar, pero en el fondo la deseaban hasta los cojones, sino paraba de reírse y arreglarse el cabello con cada caricia, es más, si hubieran estado solos creo que mamá en vez de enrollarse la melena con el dedo lo hubiera hecho con los pelos del coño, que mujer para coqueta

“papá llegando”

-          ¿Qué paso Sara? ¿Porque te moviste de mesa? ¿Y porque estas…encima de ese hombre?

Papá se quiso encabronar, al ver tremenda confianza con su esposa, pero…se acercó Carmen para calmar las aguas y de paso soltarle una mentira, una que tanto mamá como yo la aprobamos.

-          Tranquilo, Sara es nuestra prima y nos está acompañando, por eso tiene mucha confianza con ellos, son como sus hermanos.

-          Si Rubén, son de la familia, los visitaba de vez en cuando porque mi tía me daba de comer.

-          Así es amigo, somos tan cercanos entre todos que con tu mujer más que primos nos hicimos hermanos de leche, jajaja.

-          ¿Que?

-          Jijiji, que tonto eres, se refiere a que se sienten como si fueran del mismo padre, yo siento lo mismo gordito.

-          Ah, era eso.

-          Con todo claro, ahora me presento Rubén, soy Carmen, prima de tu mujer. Dijo sonriente y dándole la mano

-          Un gusto.

-          Toma asiento, ya iras conociendo a los chicos y lo agradable que son.

-          Eso espero, porque no recuerdo haber escuchado de ustedes.

-          Ya sabes amor, siempre hay familiares por todos lados.

-          Eso es verdad, nunca se acaban.

En eso……

Uno se acercó por detrás y abrazándolo por el cuello lo sofocó.

-          Tranquilo, amar es compartir, no te pongas celoso, jajaja.

-          No aprietas tanto, me voy ahogar.

-          Es solo un juego, no voy hacerlo tan fuerte.

Mamá al ver como sometían a su esposo en su cara, empezó a delirar, quizás deseando que le hagan lo mismo y si es posible que la tomaran delante de él, uff, como habrá sido de lujurioso su pensamiento que ella misma se tiró hacia atrás y separo las piernas, situación que aprovecho el hombre para meter la mano entre sus muslos y avanzar hasta su triangulo, ahí vi que primero le palpo la felpuda, inflando y desinflando su prenda íntima, fua, la cara que puso el cerdo al sentir todo el vello púbico que tenía, pero ahí no quedo todo, no, al meterle una simple y suave rascada este se lo bajó sin ningún problema (pero donde cojones se había comprado eso), ahora entendía, el por qué la llamaban calzón flojo si ni siquiera le ajustaba bien en la entrepierna, era solo su culo devorándose el hilo para que no se cayera, de razón la raja iba descubierta cuando la vi en el baño.

“aceptando la invitación”

Tal vez no lo vio venir, pero el cerdo que tenía detrás no iba a desaprovechar esa oportunidad.

-          ¡Uhm!! No, sácala por favor.

-          No metas tu mano por dentro. Dijo viendo como le revolvía la concha, con su calzón blanco siendo estirado a tope, es más, me pareció que ya ni elástico tenia, se paraba y se iba hasta sus tacos

-          Es peligroso.

-          Oye.

-          ¿Estas sordo?

-          Mi mari…!Uhm!!

El ruido de la música y la mesa cubriendo lo que hacían, dificultaba la visión de mi padre, pero…por los ojos adormilados y las muecas que hacía con la boca, entendió que algo le pasaba.

-          Sara, ¿estás bien?

-          Si amor, no pasa nada, solo me marie un poco.

-          ¿Tan rápido?

-          Es que tiempo que no tomo.

-          Ah, es verdad, tu solo paras en casa, te debe estar chocando.

-          ¿Me lo prestas prima? Quiero bailar un rato con él.

-          No, yo solo bailo con mi mujer. Dijo papá sonriente y negándose

-          Tra-tranquilo cariño, ti-tienes mi permi-miso.

-          ¿En serio?

-          Siii, anda, di-diviértete con mi pri… (aguantándose las ganas de jadear, con un ojo en blanco)

-          ¿Sara? Ya me estas preocupando, casi te desmayas.

-          No, no es nada, anda, vamos, ya me pondré mejor, necesito solo un poco de agua.

-          ¿Te traigo?

-          No, mis primos van a darm…

Le hizo sonar tan rico su vagina que no solo mamá se retorció con la sinfonía, sino que el brazo del tipo daba señales de lo que era.

“agachando la cabeza para que no viera la mordida de labios que se metió”

-          Si, le vamos a dar y mucho Rubén.

-          Yo también le voy a dar, hasta saciarla.

-          Vale, pero cualquier cosa me avisas, no quiero que te pase nada.

-          No le va pasar nada, anda, bailemos. Dijo Carmen jalándolo

-          ¿Sara?

-          Que está bien, déjala.

Pero este insistió….

-          ¿Sara?

-          ¡Ya!!  a bailar idiota, que esperas. Dijo alzando la cabeza, rabiosa y con los pelos encrespados, pero quizás, no siendo los únicos pelos que se pusieron así

-          Caray, como te pusiste mi vida, ok, no quiero enfadarte esta noche.

Ni bien se fue mi padre, el hombre se puso de pie junto a mi madre, con la una única finalidad de enseñar el tesoro que había desenterrado, o mejor dicho, que había remangado.

“alzando su mini falda”

-          Hey perros, miren lo que encontré.

-          Say hello to my Little friend.

Ladeo su triangulo y apretándole el clítoris cual capullo logró que este saliera en todo su esplendor, rayos, si yo quedé sorprendido estos guarros volaron, pues creo que nunca habían visto nada igual, mi madre estaba en un nivel de zorra que era para follarla y morir en paz.

¿Yo salí de ahí?

-          Solo con tocarla, le encrespe la gallina y le saque el pico, miren que pico tan rico.

-          Oye, no lo saques así, me vas a matar. Dijo gimiendo

-          Que pasada tocarte la concha delante de tu marido.

-          Cachonda hija de puta.

-          Perra con anillo.

-          Yo te voy a poner uno aquí.

-          Oh, lo puton que va quedar este peludo chochete.

¿Que? ¿Ponerle qué?

Se la empezó a sobar y como habrá estado de duro o erecto ese botón, que rígido se fue de un lado a otro, como un pezón, dios mío, lo que fue ver eso y sobre escuchar la salpicada.

“chillando”

Pues la pobre ya no podía con tanto, era mujer antes que madre o esposa.

-          Miren como le encanta lo que le hago a esta puta.

-          Joder.

-          Ni de coña ese cabron es el único que prueba esta vagina.

-          Uff.

-          De aquí sale leche con sabores.

Con la mano toda húmeda el cerdo le dio de probar sus propios jugos y mamá en su estado acepto gustosa lamerle los dedos, si, no saben la satisfacción que sintió el tipo, al ver que esa hembra madura y ricachona estaba al borde de arrodillarse para implorarle por rabo.

Solo que…en vez de eso…sorprendió, cogiendo lo que iba ser suyo.

¿Y saben a qué me hizo recordar? La vez que papá llegó cansado de la chamba y mamá encabronada le hizo tomar una pastilla azul a la fuerza, yo estaba mas pequeño y no entendía nada, pero mi hermana no paraba de reírse y solo me dijo que me cubriera los oídos que mi padre no iba a durar tanto ni con ayuda, a lo que termine obedeciendo en principio, pero claro, lo que no pude borrar de mi mente aquel día fue la imagen de ella llevándoselo, con la lujuria en los ojos y la boca sedienta, como si fuera a masacrarlo, rayos, supongo que así de bravo era el apetito sexual de mi madre, a ella no podían decirle que no o que esperara otro día, si estaba con ganas alguien pagaría el precio y ese día las pagó mi padre pues curioso escuche como no paraban de aplaudir en su habitación, y conociéndolos, era difícil que papá provocara esos sonidos, yo creo que la linda y tierna señora de casa era la que solita se estaba dando caña, quizás hasta le dijo…tu solo para el pene inútil.

“mi madre, la muñeca ninfómana”

Rabiosa le metió la mano dentro del pantalón….

-          Con que te gusta manosear concha ajena, ¿no?

-          Si, así soy yo. Dijo sacudiendo la lengua y no dejándose intimidar

-          Ay cabron, ¿quieres que te folle aquí mismo?

-          No tienes tantos pelos en esa concha para atreverte.

-          Tu no me conoces, no sabes de lo que soy capaz. Dijo jalándole le tronco

-          ¿Una puñeta? ¿Es todo?

-          Hijo de puta, a mí nadie me toca los pelos del coño.

-          No te los toco, te los jalo perra.

-          ¡Que nadie me jode!!

De pronto mamá se metió debajo de la mesa y este sonriéndonos asqueroso y abriendo los brazos supo que lo había logrado.

-          Hace tiempo que no tenía un culo tan gordo como este.

-          No se meta nadie, esto es entre ella y yo.

“como diciendo que podía con todo eso solo”

…………………..

Metiéndose con ella mientras escuchaba como se desabrochaba la correa.

-          Ese pendejo no creo que sea tu padre.

-          Yo que tu voy con los vecinos, para que te digan en que esquina se paraba.

-          O mejor que les pregunte, donde lo hicieron y cuantos fueron los que la llenaron.

No me deje intimidar, así que agarrando una chela me serví hasta la mitad del vaso.

-          ¿Escuchas eso?

-          Tu madre está chupando un sucio pene que no es el de tu padre y sin condón.

-          Cuéntaselo, así la bota y la devuelve a la calle.

-          No digas eso hombre, muchacho, nosotros le daremos techo y tres comidas al día, un rabo en la mañana, uno en la tarde y otro en la noche, para que engorde rápido.

-          Jajaja, piénsalo, la vamos a tener gordita.

-          Si, con nosotros algo en la panza siempre va tener, jajaja.

“tomando un sorbo mientras escuchaba la terribles chupeteadas que le daba”

-          Uff, le estaba sacando brillo esa condenada.

-          Carajo, que ganas de meterme.

-          No, ya dijo, además él tiene con qué zumbarla.

-          Nunca lo vi con un culo como ese, ¿podrá llenarle el pavo?

-          No lo sé, sus nalgas son muy gordas pero de que va intentar meterlo todo eso si, jajaja.

Cuando en eso….

Papá volvió, contento y sediento.

“alarmándome”

-          Carmen sí que sabe bailar, ¿me sirven un poco?

-          Si, bebe amigo Rubén, seco y volteado.

-          Hey, que no quede ni una gota, déjalo seco como tu señora esposa, jajaja.

-          Gracias y si, a ella también le gusta tomar, solo que perdió la costumbre desde que nos casamos.

-          Tranquilo, aquí la vamos a poner en forma, va tomar del vaso de todos.

-          Jajaja, tampoco me la embriaguen, se pone muy salvaje, luego soy yo el que debe calmarla y créanme…(bebiendo)…no es fácil. Dijo sonriente

-          Pues mejor para ti, ¿o no?

-          Supongo, esta noche promete ser inolvidable.

-          Eso, no dejes nada en el vaso, toma todo.

-          Wao, menudo trago, fuerte, pero en su punto…por cierto, ¿a dónde se fue mi Sara?

-          Salió a chuparse un helado.

-          ¿A estas horas?

-          Ya conoces a las mujeres, cuando quieren meterse algo en la boca no lo piensan dos veces. Dijo burlón

-          Sí, mi esposa podrá lucir muy linda y bien señorona, pero tiene carácter, cuando quiere algo ni yo la puedo convencer de que no, tengo que abrir la billetera nada más.

-          ¿Te tiene de los huevos?

De pronto el tipo salió, del otro lado de la mesa, jalándola del pelo para que no se despegara de su rabo, ahí pensé que ella se desesperaría y le arañaría la mano, pero no, al contrario, se cubrió con el mantel y sonriente siguió pasándole la lengua, de abajo arriba de lado a lado, saboreando tronco y casco, uff, ¿pero creen que ahí quedo todo? No, la cachonda no tuvo mejor idea que succionarle el hongo con los labios hinchados y contraer las mejillas, si, como si lo estuviera ordeñando ya, eso fue tremendo, en la presencia de mi padre.

-          ¿Estabas abajo?

-          Si, se me cayó la llave. Dijo sentándose y cubriéndose más con el mantel

-          Ya veo, y tanto así no soy, yo mando en casa, jajaja.

A lo que mamá hizo un gesto como “qué, ¿tu?” sacándole el dedo medio y sacudiendo la polla hacia donde estaba.

-          Ya decía yo, como este hombre se va dejar ahorcar los huevos, ni de coña.

-          ¿Ahorcar? Si, a veces se pone en ese plan, jajaja, pero yo le bajo los humos.

Mamá indignada le estrujo las dos bolas y comenzó a chuparlas una por una, pero ahí no quedo todo, echando rabia por las bromitas de su esposo se restregó ese par de pelotas peludas y sudadas en su hermoso rostro.

-          Ohh…hija de…

-          ¿Qué ocurre? ¿Mi mujer te recuerda a la tuya?

-          Sí, tengo una mandona en casa, que no deja de aplastarme los huevos. Dijo viendo hacia mi madre

-          Ya veo, hazte respetar entonces, ponla de rodillas de vez en cuando, para que vea quien manda. Dijo haciéndose el macho por los tragos

-          ¿Cómo se pone tu esposa? (sonriendo burlón) ¿rodillas al piso y para adentro?

-          Que va, yo tengo que cumplir antes de pedir, mi Sara es muy difícil, no afloja con solo ganas.

A lo que mamá indignada y recontra encabronada comenzó a bofetear la polla como si fuera mi padre, ¿difícil? No aflojo? Si tengo que violarte para complacerme parecía decir.

“escuchando las palmadas y el tipo sonriendo asqueroso con los gestos confusos de mi padre”

-          ¿Qué haces? ¿Te estas golpeando la pierna?

-          Sí, pero la tercera pierna, jajaja.

-          Serás puerco, ¿apoco?

Se asomó curioso y este señor rápido empujo a mi madre de una patada.

-          ¡Ay!!

-          ¿Que? ¿Alguien gritó o me parece?

-          Te parece, hay gente por todos lados.

-          Si, que lleno que esta (mirando a los alrededores) y eres un guarro viejo, ¿qué haces con eso al aire?

-          Es que hay tantos culos por aquí, que antojan una jaladita, jajaja.

-          Encima esta toda babeada, ¿qué te corriste?

-          Un poco salió, como evitarlo.

A lo que mamá sonriente se sobó la pancita, como diciendo a donde fue a parar esa leche.

-          Caray, felizmente mi mujer se fue.

-          ¿Porque? ¿Esta como le gusta? ¿Grueso?

-          Jajaja, no te pases, es horrible, pero sigue siendo una mujer y más todavía la mía, que es mañosa.

A lo que mamá ahora si contenta lo aprobó.

-          Si, justo por eso espere que saliera, la conocemos bien pero ya es una mujer casada la prima.

-          Y te lo agradezco, eso me da más confianza en ustedes.

-          Ya, Carmen te está esperando, menéala bien.

-          Si, gracias por la chela, vuelvo al rato.

Ni bien se fue, mamá salió debajo del mantel riéndose y golpeándolo juguetona, creo que ni ella pudo creer todo lo había hecho, había descubierto un cosquilleo más intenso del que ya solía tener y todo gracias a su……hijo.

“mirándome feliz”

Y remangándole la polla al tipo, con intención de chupársela ahí mismo para que yo lo viera como un regalito, pero claro, el hombre ya quería otra cosa y encogiendo los hombros, como diciendo “bueno, soy la hembra”, se dejó agarrar del pelo, no sin antes sacar un preservativo de su cartera y romperlo con los dientes, para meterse otra vez bajo la mesa.

-          Joder, la culona vino preparada.

-          Ni al pendejo de su marido lo respeta, que maldita zorra.

-          Hey muchacho, yo que tu mejor me volteo hacia el otro lado.

-          Si, y me tapo los oídos, porque va ser muy duro escuchar aullar a la mujer que te dio la vida.

Se cubrieron con el mantel y a los pocos segundos mamá comenzó a gemir desesperada, lo cual me provoco cierta sorpresa pues a pesar de que la música estaba en alto volumen se podía escuchar clarito su voz.

-          Rayos.

Para colmo…

A los diez minutos de ardua batalla, papá volvió a venir, solo que…ninguno pareció tener voluntad de avisarles.

“brincando y levantando el mantel”

-          ¡Mami!!

-          ¡Mami!!

-          ¡Papá está volviendo!!

-          Lárgate mocoso, no ves que estoy destrozándole el boyo a tu madre.

Ahora entendía sus gritos y sus pujidos, si el tipo le estaba metiendo metralla, desde la punta hasta la base, electrizándole cada pelito de su pobre conchita, dios mío, su cara sufriendo y la del tipo enfadado, era como si ella le debiera dinero y le empinará el culo para su castigo, “toma puta deudora” “te lo dije” “nadie me pasea” “pagas con billetes o pagas con carne, pero pagas” “haber si sigues pidiendo más para salir con las amiguitas” que postal, que cosquilleo, será que ese pensamiento que me vino ¿era un indicio del destino?

-          Que se vaya hijo, ¡ahhh!!  no se va quitar de encima. Dijo agarrando mi mano

-          Pero mami, ¿qué hago?

El tipo un cerdo de cerdos, no le importo tenerme al lado o que papá estuviera llegando, siguió estrellándole las bolas como peras de boxeo, es más, creo que lo hacía al propósito para que su clítoris la enloqueciera, pero ahí no quedo todo, no, en una de las tantas arremetidas su verga se salió, justo debajo de su gallina picuda, luciendo todo encremado, con la punta repleta de leche y peor aún…..marcando las venas en el preservativo, uff, “solo la concha de mi madre podía ponerla así” (pensé), y a buena hora que se cuidó, a buena hora trajo su tira de condones, porque si eso era el pre seminal no quería ni imaginar lo que iba a ser la corrida.

Cuando en eso….

Vi su ropa interior, que lo tenía en uno de sus tacones.

-          Ponte esto mami.

-          Procura no hacer mucho ruido.

Pero creo que ni me escucho, el hombro volvió a meterla y los ojos le volaron hasta la nuca, menudo peluche, lo sensible que ha de haber estado, si le goteaba como caño malogrado.

-          Rayos. Dije amordazándola yo mismo

Así salí lo más calmado que pude y ni bien llegó mi padre traté de que no se acercara mucho a la mesa.

……………………

-          Hola papi, ¿que se te ofrece?

-          Descanso, la pista de baile esta dura y Carmen no se cansa de bailar. Dijo exhausto

-          Vaya Rubén, no parece lo único duro por aquí, jajaja.

-          Lo diferente amigo, es que algunas cosas duras se van a desinflar, no van a durar mucho tiempo tiesas, jajaja.

-          ¿De qué hablan? ¿No me invitan otra chela? Dijo animado

-          Si, sírvete nomas, con confianza, también sabemos compartir, jajaja.

-          Gracias.

Pero…al momento que servía su vaso notó que la mesa empezó a temblar.

-          ¿Que? ¿Temblor?

-          No, es la gente bailando, suelen darle muy duro al piso, jajaja.

-          Si, aquí hay puro cañero, jajajaja.

-          Debe ser, pero se mueve mucho. Dijo bebiendo

-          ¿Otro más?

-          Si no es mucha molestia, trabajo demasiado y esto me viene bien.

Mientras le servían papá pareció escuchar un ruido extraño, pero a la vez muy peculiar, como si lo conociera.

-          ¿Qué es eso?

-          ¿Qué cosa?

-          Parece que alguien pujara.

-          ¿Así? Dijo burlón

-          No se siente muy lejos, que extraño.

-          ¿Qué piensas? ¿Que están follando?

-          No creo, estamos en un lugar público, y aquí no hay prostitutas.

-          ¿A no?  jajaja.

-          ¿Por te ríes? ¿A veces vienen? Dijo bebiendo

-          Si, a veces.

-          Ya veo, deben ser las que andan solas, sin esposos.

-          Quién sabe. Dijo sonriendo asqueroso

-          Si amigo, uno nunca sabe ni con quien se casa, hay adictas al rabo hasta con anillo.

-          ¿Al rabo?

-          Las que le ponen el chocho loco, jajaja.

-          Aaaa, debe ser, hay tanta mañosa por el mundo.

-          Espera, se me cayó la llave. Dijo recogiéndola y alzando a la volada el mantel

-          ¿Eh? ¿Se escuchó más claro o me parece?

-          Jajaja.

-          Jajaja.

-          Que extraños son, ya me están asustando, a todo esto… ¿dónde está mi mujer?

-          Aun no regresa papi. Dije metiéndome nervioso

-          Pero ya está demorando mucho y está oscuro afuera.

-          ¿Y porque mejor no la buscas?

-          Sí, eso voy hacer, no está bien que ande sola.

-          Mira que antes de salir…podrías empezar por buscar debajo de la mesa. Dijo burlón

-          ¿Debajo? Ni que el heladero estuviera ahí. Dijo sonriente

-          Ohh, el heladero, jajaja.

-          Cuanta crema debe estar sacándole, jajaja.

Papá comenzó a sentir algo raro y a sospechar de tanta risa, es más, por un momento me pareció que se agacho para levantar el mantel.

-          No, yo mejor voy a buscarla papi, tu anda sigue bailando.

-          ¿Seguro?

-          Sí, yo salgo todos los días con ella, sé por dónde va.

-          Bueno hijo, iré a los servicios un rato entonces, quiero ocupar.

-          Vale.

Ni bien se fue, el cabronazo no espero que papá entrara al baño, aun caminando de espalda se atrevió a salir, sudando como un cerdo, recostándose sobre la silla, con la polla flácida y el condón colgando completamente lleno, rayos, pesaba tanto que termino cayendo de su hongo, haciendo un charco de semen.

-          Joder, que maldita concha tiene.

-          Sino le muerdo la espalda el cornudo me hubiera escuchado a un kilómetro.

-          Uff, ¿contento no chorizon? Dijo hablándole a su verga

-          No te aprietan así todos los días.

-          Te acabo de dar un manjar.

-          Zorra peluda de casa.

-          Y metida en medio de ese par.

-          Joder, joder, la que me acabo de tirar.

Y como mamá no salía, me adentré a buscarla, encontrándola de rodillas, sentado sobre sus tacos, la cabeza pegada al suelo y con la vagina que me dio la vida, toda abiertota, si quise cerrarle los labios con la mano, pero no se podía, el hueco volvía expandirse.

-          Rayos mami, papá fue al baño.

-          ¿No me escucho? Dijo balbuceando y con el calzón a un lado de su boca, húmedo de sus babas y arrugado de la mordida que le había metido

-          No, lo hiciste bien.

-          ¿Aún sigue detrás de mí?

-          Eee…no, ya te la saco.

-          Qué alivio. Dijo sobándose su vulva

Ahí saque papel de mi morral y limpiándole los fluidos que tenía, sobre todo de su vello púbico casi me patea.

-          ¡Ahhh!!

-          Joder muchacho, ¿tú también? Jajaja.

-          Son unos cabrones estos dos, seguro se follan el uno al otro. Dijo golpeando la mesa

-          A que te la jala para irse de parranda ¿no?

-          Estas cochinas son terribles, hacen lo que sea por ir a culear.

-          Seguro le hace su garganta profunda antes de salir con los vecinos.

-          Puta madre, se lo debe comer con todo y bolas, mendigo chiquillo, lo que cobra por cubrirla.

Mamá estaba muy sensible y limpiarla fue un martirio, así que lo hice con cuidado.

……………………

-          Ya está.

-          Y se me ocurre traer los condones apretados. Dijo sonriendo adormilada

-          No debiste calentarlo tanto, se le marcaron todas las venas por encima, eso estaba demasiado hinchado mami.

-          Uy cariño, no sabes lo claro que me quedo eso cuando de golpe me la metió hasta el fondo, si hasta un pedo vaginal me saco. Dijo mordiéndose los labios

-          Ay caray, le-le hubieras dicho no tan profundo.

-          Cuando te ponen el culo en cuatro es solo aguantar cariño, ya estoy acostumbrada a mi lugar en la cadena alimenticia.

-          Rayos. Dije imaginando cuantos lo habrían hecho y ella dócil recibiendo la montada cual perra en celo

-          Vamos, hay que salir de aquí antes que regrese tu padre.

-          Vale, ¿te ayudo?

-          No, tan mal no estoy, no exageres, yo soy alfa. Dijo sonriente

Pero….

Las piernas le temblaron, ahí entendí que por más que estuvieran musculosas o se esforzara como nadie en el gym, su coño era su coño, capaz de tirarla al piso después de una buena cogida, así que no tuvo de otra, que salir gateando humillada, sentándose al costado del hombre que la había reventado y débil intentar bajarse la falda sin éxito (quedando con toda la concha al aire), eso provoco la risa de todos que más aun al verle los pelos chamuscados, no dudaron en echarle un ojo a los servicios, lugar donde estaba mi padre, como deseando que volviera y la encontrara en ese estado a su querida esposa.

-          Así hay que darles a esas conchas peludas y casadas.

-          Joder, para que recuerde muy bien lo que era la soltería. Dijo apretujando su vello púbico y mordiendo su oreja

-          ¿Qué pasa guarra? ¿Quieres más?

-          Mira que me pongo en medio y te lo hago piernas al hombro.

El cabron ya se estaba subiendo al sillón, para hacérselo encima como un mono, pero mamá resistiendo lo empujó.

-          No.

-          Me descubre y se acaba todo, tu no vas a consentirme. Dijo sonriente

-          ¿Cómo qué no? Dijo sacudiéndole la polla en la vulva

-          Ya con eso si, pero con los gustos de reina no, quítate.

“vaya respiro de alivio que di”

……………………..

Ya recuperada guardo su ropa interior en el bolso y bajándose la falda procuro peinarse.

-          No era rubia natural, jajaja.

-          Cualquiera se tiñe arriba y abajo no señora, jajaja.

-          Si lo vas hacer, te recomiendo un tinte pelirrojo.

-          Ay cállense tontos, jijiji.

En eso me di cuenta, que la blusa de mamá estaba rasgada a altura de su hombro.

-          ¿Y eso mami?

-          Me mordió el cabron cuando se vino, al menos no hizo bulla, pero me arde.

Hice a un lado la tela y efectivamente habían marcas de dientes.

-          Rayos.

-          Ahora tápalo bien, para que no lo vea tu padre.

-          Vale.

Lo cubrí bastante y a los cinco minutos papá volvía del baño.

-          Sí que hay mucha gente aquí.

-          Hola amor, ¿todo bien?

-          Si, Carmen me hizo bailar hasta mas no poder y los chicos me invitaron de sus tragos.

-          Es que son familia, te están haciendo pasarla bien.

-          Si, ¿y tú? ¿Tanto demoraste comiendo tu helado?

-          ¿Que?

Mamá lo miró confundida, pero al gesto de Carmen ella pareció pillar.

-          Tu helado, el que fuiste a….

-          Aaaa, si, ya me acorde, es que ando tan volada, jijiji.

-          ¿Estuvo rico?

-          Uy mi vida, rico es poco, delicioso. Dijo relamiéndose los labios y mirando el bulto del que se la dejo goteando, mamá sí que era tremenda traviesa, lo desnudo con los ojos, rayos, felizmente papá se distrajo con Carmen porque esa cara de guarra la hubiera delatado

-          Me hubieras traído.

-          No (girándose sonriente para verlo) te entra todo el cono y no lo aguantas, mis labios son más flexibles, jijiji.

-          ¿Tan grande era?

-          Tamaño normal diría, lo difícil era tomar el grosor, me ensancho toda. Dijo haciendo el gesto con los dedos, en su cara

-          Qué raro, tus labios parecen iguales amor. Dijo agarrando su boca

-          Es que eso es lo bueno que tiene mis labios, mis jugositos labios, jijiji, que por más que lo estiren sigo siendo chinita.

-          ¿Chinita de labios? ¿Dónde has escuchado eso?

-          Si, mira. Dijo comiéndoselos

-          Jajaja, tu siempre con tus cosas, eres una bromista.

-          Ves, te lo dije, ahora bésame.

Papá se hizo el difícil, pero mamá a la fuerza le termino metiendo toda la lengua, si, esa misma que hace un rato estaba mamando un rabo, no saben lo que alucinaron todos, en especial el culeador.

-          Wao, tus besos me vuelven loco amor.

-          Y a mí me gusta hacértelo a la fuerza. Dijo parándose como amazona y encarándolo

-          Ya vemos quien tiene los calzones en casa Rubén, jajaja.

-          Más te vale tener ganas cuando pide o fijo te madrea, jajaja.

-          Él ya sabe o me voy con el vecino. Dijo sonriente

-          No, basta conmigo.

-          Uy si, haciéndose el machote delante de mis primos, ¿no?

-          Dame otro beso.

-          ¿Ya se te paró? Jijiji.

Mamá estiro la lengua e hizo que papá se la chupara, joder, ¿saben lo que sentí? Que quería que le mamara la verga al hombre, así como ella lo hizo.

-          Ya amor, hay gente aquí.

-          Vive gordito, no todos los días tenemos tiempo para los dos.

-          Es verdad.

Mamá le agacho la cabeza a la fuerza y mirando al hombre metió y saco su pelvis como si lo atragantara, eso provoco la risa de mi padre que no supo qué hacía.

-          Sara, jajaja, ¿qué haces?

-          Bailando amor, jijiji.

“guiñándole el ojo”

Como diciéndole que estaba dispuesta a que los agarraran de puto y puta a los dos, eso fue tremendo, al punto que un cosquilleo sentí, ¿será que era capaz de eso mi madre?

“limpiándole el labio y metiéndose el dedo a la boca, como si le recogiera el semen recién ordeñado”

Fua, por si faltara algo con mi golfa madre.

-          ¿Que tenía?

-          Nada gordito, nada, jijiji.

Y como todos rieron, papá ingenuo se puso alegron.

-          Caray, estas panzón amigo, jajaja. Dijo viéndolo sin correa, sin broche y con el cierre abajo

-          Aun así, se lo metí todo en el gordinflón. Dijo burlón y como si agarrara una cintura con rabia

-          ¿Que?

Mamá sonriendo sorprendida le hizo un gesto para que disimulara.

-          Que hace mucho calor aquí, por eso me quite el polo y me desabroche el pantalón.

-          Ya veo, pero están por salirte los pelos eh.

-          Hubieras visto con que otros pelos se mesclaron, jajaja.

-          ¿Que?

-          Ay amorcito, mejor ya no le hagas caso, el siempre con sus bromas.

-          A bueno, ¿bailamos entonces?

-          Si, vamos.

Agarrados de la mano se disponían a ir, cuando en eso…papá pisó algo que por poco hace que se resbale.

-          Cuidado Rubén.

-          Por poco y me voy de….

“viendo el suelo”

Y tapándose la boca, de saber todo lo que había ordeñado, creo que ni ella se lo esperaba.

-          Pero qué cara… ¿un preservativo?

-          Joder, estas putas atienden y no limpian, solo les interesa irse con el chocho contento. Dijo burlón y viendo a mi madre que por poco se ríe

-          ¿Pero qué hace esto aquí? Hasta parece…fresco.

-          No se gordito, con tanta gente una nunca sabe, capaz lo tiraron. Dijo mordiéndose la mano pues la risa le ganaba a la traviesa

-          Si Rubén, a saber que cochino y gordo culo saco toda ese semen.

-          Es bastante, nunca vi tanto, ha de haber tenido una buena manguera ese hombre.

A lo que mamá se voltio pues no podía con la ingenuidad de su esposo, claro, como diciendo “si supieras la que tenía, donde la puso y como salió de flácida”

-          O seguro fue un culazo, de esos que son blancos, con las nalgas rechonchas y el conejo rosado, que rico de solo decirlo.

-          ¿Que?

-          Y le agregaría algo más, un carnoso coño peludo en medio, de veterana, esos son terribles.

“mamá pateándolo para que se callara, pues estaba al borde de la carcajada”

-          Bueno, allá la gente que hace eso en lugares públicos, iré a bailar con mi señora esposa.

-          Si, anda, tu señora no tiene por qué ver esto, seguro ni está acostumbrada, faltaba más con la prima, mil disculpas, le pediré al de limpieza que saque este condón recién usado.

Antes de irse mamá le golpeo la polla y no pudo contener su risa contagiosa.

-          ¿De qué te ríes amor?

-          De cosas que siempre me acuerdo, no me hagas caso, jijiji.

-          Ay, tu siempre tan contenta, jajaja.

………………….

“ya en la pista de baile”

Se echaron tres temitas pues papá cuando se picaba con el alcohol se ponía alegrón, así que mamá aprovechando esa soltura no quería soltar a su esposo, la estaba seduciendo después de tiempo, esa forma de mirarlo, de moverle el melocotón, de pegarse, de ponerle la pierna, creo que por un momento olvido lo serio y aburrido que era matrimonio, hasta llegue a pensar que mamá pediría un taxi y se irían derechito al ring de las cuatro perillas, pero…como quien dice, nadie iba a quitarle el filete a los perros, no hoy.

“rumbeando”

-          Eso Rubén, hasta abajo, woooo.

-          De tiempo no me divertía tanto amor.

-          Ves, te lo dije, hay que salir más seguido, los chicos ya están grandes.

-          Sí, hay recuperar esos buenos tiempos, donde te embarace.

-          Jijiji, ¿seguro? Mira que me puse más desgraciada, te puede ir muy mal.

-          Caray, esos ojos amor, me asustas, jajaja.

-          Bien te dije…que conmigo no te iba a faltar coño en casa, ya de ti dependía como lo agarrabas.

-          Como mi esposa se lo merece, con mucho amor.

-          Ay Rubén, me sacudiste unos pelitos.

Lo abrazo por los hombros para darle un beso de los salvajes, dios mío, si mamá parecía una veinteañera de las bravas a la que recién le habían dado a su cosita, si, su cuerpo, sus movimientos, su ropa, todo expresaba sexo, es más olía a sexo, cuando en eso…aparecieron los perros olfateando el aroma, no importándoles que papá estuviera frente a su esposa, para descaradamente aplastarle una nalga cada uno y para colmo soltarle bofetada, que sonó más que delicioso, quizás por la ausencia de su ropa interior, ya nada le ajustaba en medio, sus cachetotes rebotaron.

Splash!! Splash!!

-          Uff, que culete tan guarro.

-          Joder, nada como uno gordo.

-          ¿Que fue eso?

-          Jijiji, nada mi vida.

Mamá se acomodó la falda del manoseo y girándose los miró sonriente.

-          Hola chicos, ¿que se les ofrece?

-          Nuestro primo nos ganó a Carmen y no tenemos con quien bailar.

-          Si, pensamos en ti Sara.

-          ¿Yo? Dijo sonriente

-          A menos que Rubén no quiera.

-          O se ponga celoso.

-          No que va, les presto a mi hermosa esposa, jajaja.

-          Epa, como sonó eso, jajaja.

-          Sí, pero luego me la devuelven eh, nada de quedársela.

Los efectos del alcohol estaban recayendo sobre mi padre, que cada vez se sentía más alegrón.

-          Allá tú si me devuelven descompuesta, luego no te quejes. Dijo sonriente

-          Yo te reparo, el amor lo puede todo, jajaja.

-          Ay mi vida, que lindo que te pusiste.

-          Ya me hacía falta una noche como esta, joder, voy por mas chelas.

-          ¡Así se habla Rubén!!

-          ¡Si, a por más!!

-          Me traes una cariñito.

-          Bien cargada.

-          Uy, lo que me espera en casa, creo que hoy no duermo, jijiji.

Ni bien se fue mi padre, ambos esbozaron una sonrisa asquerosa y mamá sabiendo lo que se venía los abrazo relamiendo los labios, como toda una devoradora de rabos, si ni siquiera los miró a la cara, sino a sus bultos hinchados.

-          ¿Con quién empiezas?

-          Yo puedo con los dos, que uno se ponga adelante y otro atrás.

-          Yo voy por detrás.

-          Joder, él la tiene más grande rubia, ¿segura que le quieres dar el ano?  

-          Ya me lo suponía, el rompe culos siempre por detrás, ni modo, tocara no cagar una semana.

-          Ohhh, hija de puta. Dijo buscándole el arito con el dedo

-          Bueno, a mí me toca chocho entonces.

-          No te pongas triste, ya viste todo lo que le saque a tu amigo, hasta te vas a enamorar.

-          ¿De tu concha?

-          Si, de mi indecisa y confundida conchita, pues anda cambiando de novio, no se queda con ningún cabezón. Dijo haciendo trompita, como si le rompieran siempre el corazón a su entrepierna

A lo que estos la rodearon echando humo y empezó el baile, los dos contra ella.

……………

“papá volviendo”

-          Sara, ¿con los dos al mismo tiempo? Jajaja.

-          Ya me conoces gordito, tu mujer es muy golosa. Dijo meneándose

-          Toma amor de mi vida. Dijo dándole una coronita y una caricia en su mejilla

-          Gracias, helada, justo para sazonar bien el pavo.

-          Ay mi Sara, siempre de picosa, jajaja.

Todo iba bien diría, ambos no se pasaban y papá hasta barra les hacía, solo que…al momento de pedirles que bajen, regetoneando hasta el piso, mamá se olvidó que no llevaba bragas y con la falda ajustada subiéndose…termino por enseñar la que me trajo al mundo, pero no peinada o recién lavada o recién despertada de la cama, toda pegadita, no, sino…una a la que recién habían cepillado y que encima se la habían reventado, rayos, pobre papá, los ojos le saltaron y el corazón casi se sale del cuerpo, pues seguro recordaba que esa cosita no termino así de hinchada ayer.

-          Puta madre, viene de un parto, jajaja.

-          Caraja, tan gruesa la tienes Rubén, eres un puto destructor de coños, jajaja.

-          Dios mío, ¡Sara!!

-          ¡Ay!! perdóname, me olvide ponerme ropa interior. Dijo tapándose y sonriendo nerviosa

-          ¿Pe-pero porque estaba así de abierta? No venimos teniendo intimidad.

No sabiendo que decir…...así que le tiraron un gran salvavidas.

-          ¿Será que ya quiere comerse la de su marido?

-          Si Rubén, da gracias que tu hembra se pone así, para que entre toda tu hombría.

-          Pe-pero… ¿Tan caliente estas Sara?

-          Ya…ya sabes lo mucho que me gusta cabalgar y encima agrégale unas chelas, ay gordito, mejor da las gracias que soy tu mujer.

-          Lo hago siempre, pero…

En eso mamá, no tuvo mejor idea que lamerle la mejilla y mirarlo cachonda.

-          Caray, sí que estas ardiendo.

-          Y espérate que lleguemos nomas, te voy a dejar seco, seco, seco.

-          Uff, provecho Rubén, jajaja.

-          Con esas ganas te va dejar la polla inservible, jajaja.

-          Ya ya, no se pasen, jajaja.

Papá se creyó la mentira y por si fuera poco, mientras mamá le bailaba para embobarlo más…sonriente miraba de reojos a los dos hombres, sabiendo que lo único que deseaban era un teibol así de sexi, pero con su jugoso melocotón desnudo y quizás hasta rozándoles la verga.

Cuando en eso…no aguantando los movimientos y el hecho de que ya no les bailara…

-          Hey prima, vamos a ir a comprar más chelas, si gustas nos alcanzas.

-          Si, nos vendría bien una, no, las dos manos para la ayuda.

-          Jijiji, ok, al rato voy chicos.

Se fueron con rumbo a la calle y mamá dándose cuenta de ello apuro en terminar la canción.

-          Otra más mi amor.

-          No, debo ir.

-          Pero ellos pueden.

-          Hay que ser corteses Rubén, nos están invitando los tragos.

-          Bueno, pero me traes uno.

-          Toma este.

Mamá ni lo miró, sus ojos estaban puesto en buscarlos y no perderlos, vaya hambre de polla.

“siguiéndola”

Hasta su caminar era distinto, con que esa era mi madre en brama, que delicia de mujer, como pude perderme esto tanto tiempo.

En medio de la oscuridad….

Y con los faroles alumbrando vi que los encontró en el estacionamiento, en lo que supuse era el auto en el que llegaron, ahí uno de ellos la dio un cigarrillo para que fumara y una botella para que bebiera, luego agarro cintura y la besó con lengua, pero ahí no quedo, no, este se atrevió a manosear sus nalgas por debajo de la falda no importándole levantarla hasta su cintura y mostrar al que lo viera…como amasaba esos cachetes, uff, luego se dijeron algo con rabia y ambos entraron al auto, aquel por una puerta y mamá por la otra, quedando a cuatro patas para chuparle el rabo mientras el tipo le metía el dedo en el coño, así que me quede expectante, viendo como el otro cuidaba de que nadie viniera, cuando en eso, como a los cinco minutos mamá pareció atorarse con algo y rápido asomo la cabeza por la puerta, dejando caer una gran cantidad de semen de su boca, caray, creo que de milagro no se la saco por la nariz.

“limpiándose lo que le colgaba”

Mientras el vigilante se burlaba de como quedo su cara de asquerosa, le dio la vuelta al auto para su turno, momento donde salió el otro, con los pantalones abajo y la polla chorreando, uff, no sé si mamá era una maestra de la felación o el hombre le tenía unas ganas que te cagas, pero clarito vi cómo le palpitaba, es más, tuvo que golpearse el tronco para calmarlo.

Splash!!

-          Hija de puta.

-          No te va quedar ni un solo pelo en el coño cuando termine contigo.

El otro no quiso esperar más y jalándola de la melena la volvió a poner en posición, solo que esta vez…el dedo no fue a su pellejo sino a su prieto arito, por lo que mamá trato de sacarlo y este más fuerte puso el brazo rígido (venoso como su verga) deleitándose con el premio mayor, el tesoro de mi padre y quizás hasta seguro dando por hecho…el anal que iba hacerle.

“dándose por vencida”

Tal vez creyendo que solo lo hurgaría, pero no…este cerdo no dudo en meterle lengua a su culo, como si fuera un manjar de los dioses, vaya forma de catarlo, pues sí, no era un ano cualquiera, parecía el de una reina, hermoso como ninguno, si hasta olvido la función que tenía, vaya forma de hacerle el beso negro, pero…lo más grueso vino cuando lo escarbó queriendo comérselo por dentro.

-          Caray, ¿Qué tiene sabor o qué?

Mi madre había despertado la mayor de las perversiones, un hombre le estaba comiendo el culo de la forma más asquerosa posible, pero ahí no quedo todo…mamá cachonda y riéndose traviesa por la situación decidió empujarlo y salir del auto.

-          ¿Qué te pasa? Soy una cagona, jijiji.

-          De razón te sabe tan rico. Dijo sobándose el tronco

-          Serás…quiero orinar.

-          Adelante, caga.

-          No eso, jijiji.

Pero…cuando pensé que mamá iba entrar al bar, grande fue mi sorpresa al verla irse al césped y acuclillar el culazo hacia ellos, formando un enorme y rechoncho corazón.

-          Ohhh…quiero ver ese mojón.

-          Jijiji, que tonto eres.

-          Diosss…debe salir enorme ese churrazo.

-          Jijiji, guarros tenían que ser.

Mamá empezó a mear con una fuerza que todo le salpicaba en los tacos y el cachetón, quedando como una autentica cochina, que tal concha para orinar así, pero…por si fuera poco, antes de acabar de soltar los últimos chorritos, la muy perra no tuvo mejor idea que tirarse un pedote.

Plof!!

-          Ops, perdón, se me escapo.

-          Ohh, la puta madre.

Eso termino enloqueciendo al hombre que acercándose la levanto de las piernas y le comenzó a limpiar a pura lengua su vagina en carretilla, es más, creo que hasta tenía otro sabor y otro aroma, ya que el tipo en la gloria parecía perro sediento.

-          ¡Ahhhh!! Límpiala toda cabron.

-          O no habrá guerra para ti.

-          ¡Asiii!! Comete mi sucia conchita.

Con las piernas abiertas y apuntando al cielo, mamá se sostuvo en sus dos brazos, esa fue la postal en esa oscura calle, ¿qué más podía pedir? Me estaba regalando un espectáculo lujurioso y de lujo.

“de pronto una voz familiar”

Retumbo en nuestros oídos…

-          ¡Sara!!

-          ¡Sara!!

-          ¿Que? Dije girándome

Aquella voz me despertó y si, era mi padre que buscándola había salido fuera del bar.

-          Es el cornudo.

-          Puta madre.

La cargó en peso y despatarrada se la llevó dentro del parque, lo curioso es que mamá no perdió tiempo y así como estaba, de cabeza y toda abierta de piernas, le comía la polla.

-          ¡Sara!!

En eso el hombre que quedo se acercó a mi padre y muy tranquilo le dijo…

-          Hey, Rubén, ¿qué sucede?

-          ¿Tanto demoran? No tengo con quien bailar.

-          Disculpa, no te lo dije, nosotros siempre las compramos afuera.

-          ¿Por? Si adentro también venden chelas.

-          Es que afuera son más baratas, así compramos más.

-          Ah, ya veo, ¿pero no salieron juntos?

-          Como ya es tarde y los vendedores se van, nos separamos para conseguirlas.

-          De razón está tardando mi mujer, ¿por dónde se fue?

-          No recuerdo, pero no tan lejos.

-          ¿me ayudas a buscarla? No está bien que camine tan tarde, menos sola.

-          ¿Porque? ¿La podrían confundir con una prostituta? Dijo burlón

-          No te pases, mi mujer no luce como esas chicas.

-          Era una broma, solo una broma, jajaja.

-          Lo sé, vamos amigo. Dijo sonriente

-          Espera, mi primo no se fue tan lejos, que tal si vamos primero por él y así nos ayuda.

-          Pues mejor.

Pero…como lo suponía, el cabron lo fue llevando por donde se habían metido, el parque.

“siguiéndolos”

-          ¿Cuantos años de casado?

-          Más de cinco.

-          ¿Con separación?

-          No, mi Sara es un pan de dios, cocina, atiende a los chicos, limpia la casa, es cariñosa, nunca motiva discusión, tiene su carácter sí, pero nada más.

-          Entiendo.

-          Es la mujer que todo hombre desearía tener, hogareña al cien por ciento, qué más puedo pedir. Dijo abrazándolo

-          Y para ponerle la cereza a ese pastel, ¿calentona no? Jajaja.

-          Uy, si vieras cuando la conocí, me liquidaba la polla.

-          Tiene pinta.

-          Sí, pero ya cambio, por mí, por la familia, ya no es esa chiquilla loca que era.

-          Es toda una señora ¿no?

-          Ni yo mismo a veces creo, como pude ponerle correa a esa hembra tan salvaje.

-          Suele pasar, la edad cambia mucho a la persona, o las mejoran o las empeoran. Dijo burlón

-          Sí, pero mi Sara mejoro, es evidente, como la amo.

“casi llegando a las mesas de picnic”

-          Espera.

-          ¿Qué ocurre?

-          Ese cabron putero, ya sabía, no pierde el tiempo, jajajaja.

-          ¿De qué hablas?

-          Mira, nuestro primo pagó por un culo y se la está enfiestando rico.

-          ¿Que?

Miré a donde apuntaba y grande fue mi sorpresa al ver lo que pasaba. 

-          Eso cabron.

-          Dale duro a esa perra.

-          Que le duela el coño mañana cuando vaya de compras.

-          Eso, asi.

-          Para que aprenda lo difícil que es esa vida.

-          Jajaja, joder, como le hace rabotar los pies, ¿estás viendo?

-          Qu-que extraño, tiene los tacones muy parecidos a mi esposa. Dijo sudando frio

-          No que va Rubén, tacones son tacones, hay cientos iguales.

-          Sí, pe-pero yo se los regale. Dijo tembloroso

-          ¿En serio? ¿Crees que son los que compraste?

-          Ss-se parecen mucho.

Al ver su desesperación y sus ganas por querer ir a verle el rostro a esa mujer, este lo agarro fuerte.

-          Ya basta de dudas, ¿qué carajos estas insinuando? Yo también conozco a mi prima eh, no pienses así de ella.

-          Es que…

-          Nada, es nuestro familiar con una puta de la calle, no una señora de su casa, faltaba más Rubén, no te doy un golpe porque te estimo.

Convenciéndolo, pero aun con dudas, era inevitable no sentir su miedo, así dijera lo contrario.

-          Si, tienes razón, no tengo porque dudar, ustedes son nuestra familia.

-          Aja.

-          Voy a llamarlo. Dijo con intención de ir

-          Hey hey, espera, ¿qué haces?

-          Avisarle que estamos aquí.

-          No pues, como vas a cortarle el rollo, acaso no escuchas como la está haciendo gemir, se la debe estar metiendo riquísimo, déjalo que acabe hombre.

-          Pero…

-          Nada, el palo es sagrado ¿o no?

-          Si.

-          ¿Entonces? Deja que vacíe los huevos, ya vendrá.

Para colmo estos iban y venían, estrellándose sobre su ano, lo cual no pudo evitar ver, sintiendo el corazón a mil, ese trasero, esas piernas, seguro se preguntaba.

-          Vamos, ven conmigo, ya encontraremos a tu mujer.

Se lo fue llevando, pero igual papá no dejaba de verlos cuanto podía, era como si sintiera algo, si, esa duda que no lo dejaría dormir sabrá cuantos días o semanas, ¿acaso era ella? ¿Su amada esposa? O solo alguien muy parecida a la madre de sus hijos.

…………………..

“solos y acercándome más, en medio de los árboles”

-          ¡Ay dios mío!! ¡me corro!! ¡me corro!!

-          Yo también ¿Dónde la quieres?

-          ¡Donde sea menos dentro!!

-          Abre la boca entonces.

-          ¡Rápido rápido!! ¡Ya está saliendo!!

Ver cómo le desenfundo ese rabo totalmente a pelo, gomoso y con los jugos de mi madre escurriéndole fue tremendo, pero ahí no quedo todo, no, este se la jaló en su cara y soltándole todo su semen no se detuvo hasta quedar seco, es más, se estrujaba el tronco y metía la pelvis con fuerza como si buscara exprimírsela cual limón.

-          Joder.

-          Las peludas son otra cosa.

-          Como se sienten que son de casa.

-          Uff.

-          Ya me hacía falta una cochina como esta.

“bajó exhausto de la mesa mientras mamá quedo tirada”

Si, cual puta de esquina, con la falda en la cintura, los pechos al aire, las piernas abiertas y colgando de la mesa, otra postal como para no olvidarla nunca, para colmo, por si faltara, un líquido blanco y espeso fue asomando de su vulva, saliendo como lava, y si, era el riesgo por hacerlo a pelo, quedarse con una pequeña dosis de su semilla.

…………………….

-          Apúrate.

-          Hey.

-          Ya tardamos mucho. Dijo el cabron, todavía apurándola después de la que le había dado

-          Ayúdame. Dijo balbuceando

-          Toma, ya, vístete carajo.

Le tiró su blusa y mientras él terminaba de cambiarse pareció irse solo.

-          Espérame, no te vayas, hijo de puta, yo necesito más descanso, tengo coño.

-          No, hay que volver por separado o el cornudo va sospechar.

-          Cabron, no me dejes tirada con los pelos al aire.

-          Ok.

Creí que volvía para darle una mano, como agradecimiento por el palo o dejar que se la metiera sin preservativo, pero este agarro su blusa y se la tiro en la cabeza.

-          Servida.

-          Me refiero a los de abajo.

-          Muy tarde, jajaja.

 “ya sola”

Se vistió como pudo pues el trance de su orgasmo no le pasaba, ahora entendía lo que era ser mujer, estaba vacía pero la sensación aun la mantenía.

-          Como se ve que ya no tengo mis diecinueve.

-          Antes podía hasta saltar en un pie.

-          Mierda, por algo tengo los pelos más duros.

-          Ya no son plumas de pichona.

Se sobó la vagina y ahí con sorpresa sintió la leche caliente.

-          Ay mierda.

-          Yo sabía que tiró algo.

-          Hijo de puta con suerte.

-          O mejor dicho espero que no la tengas.

Como no tenía nada a su alcance para limpiarse se lo saco con los dedos, pero…...levantando las piernas, uff, solo a mi madre se le ocurría hacerlo así, y ya cuando se sintió lista se bajó la falda y se puso la blusa, regresando al bar, o al menos eso pensaba, pues….

“estacionamiento”

-          ¡Sara!!

-          Hola Rubén, ¿saliste a buscarme? Dijo arreglándose el cabello

-          Si, estaba preocupado.

-          Ay los chicos, ahora entiendo de dónde sacan tantas cervezas, me hicieron buscar a los vendedores. Dijo sonriente

-          Si, ya me contaron también, sí que saben ahorrar.

-          Ya vez amor, deberías aprender, tu solo gastas.

-          Por eso mismo, me propusieron ir a la casa de ellos, para charlar un rato y terminar la noche en familia, de paso tomamos gratis (dijo bajito y sonriente) me han caído tan bien.

-          ¿Gratis? Ay Rubén, si supieras quien va pagar.

-          ¿Que?

A lo que mamá los miró a cada uno, como sabiendo lo que habían planeado.

-          Bueno, allá tú si quieres terminar la noche con ellos, yo soy tu mujer y te sigo.

-          Si, ya tengo tus cosas ¿dónde está Gerardo?

“haciendo presencia”

-          Qué onda papi, los estaba buscando.

-          Nosotros también, ya no vamos.

-          ¿Tan rápido? ¿No iban amanecerse aquí?

-          Sí, pero hay un mejor lugar donde acabar la noche.

-          ¿Donde?

-          En casa de los primos de tu madre.

-          Eee…ya veo.

-          Son unos majos, ya verás.

-          Si, ya verás cariño, jijiji.

Como era de esperarse….

Esto apenas comenzaba y mamá demostraba ante mis ojos que era una hembra insaciable, pues se puso en medio de los hombres, sonando sus tacones y viendo ambos rabos como si deseara agarrarlos con sus manos y llevárselos de paseo por la calle, que bárbara, no estaba seguro si ellos se la follarian o seria mi madre la que iba a romper penes, con decirles…que ni siquiera le regaño al tipo por dejarle un poco de su semilla dentro, fue como si pensara “muy poco para preñar mi conchaza, yo necesito un litro para preocuparme”

-          ¿Te pasa algo amor?

-          No, la luz del suelo brilla mucho, me dio curiosidad, jijiji.

-          Ah, estabas viendo eso.

-          Si, que más. Dijo sonriente

-          Tu primo es un pillín, lo vimos con una chica.

-          Vaya, de razón quería irse solo, para darle leche a una barata. Dijo mirándolo con esa sonrisa traviesa

-          ¿Lo viste?

-          Sí, pero lo deje en sus cosas.

-          Ya veo, nosotros igual.

-          Ves que te dije, no era tu mujer.

-          Si, gracias.

-          Hey Rubén, tu sube aquí, de copiloto, eres el invitado especial.

-          ¿Y mi esposa?

-          Viene atrás conmigo, sube tú también muchacho.

-          Esperen, ¿Qué hay de Carmen? ¿Y el primo?

-          Joder Rubén, capaz está de picnic también, jajaja.

-          ¿Que?

-          Anda, sube ya, ellos volverán después.

-          Bueno, si es así no hay problema, no me gustaría dejarlos.

-          Tranquilo, nadie quedara fuera de esta fiesta, nadie.

Todos nos dispusimos a subir y lo primero que dijo la doña cachonda de mi madre fue….

-          Disculpen si pego grititos, no se ven tan acolchonados los asientos.

-          ¿Que?

-          Si Rubén, aun no los cambio. Dijo burlón y viendo como mamá le meneaba la cola a su amigo, como diciéndole todo esto va ser tuyo, ponte babero y agarra tenedor con cuchillo, ahora te toca a ti

 

CONTINUARA…

Comentarios

  1. Hola mi gente, la próxima semana estaré publicando el Cap4 en estreno, así que atentos.

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  2. Hello - How do I read your previous works and where to I subscribe to support you? Would love to read stories where the mom is naive and taken advantage off by her own son who she loves dearly. But son knows how to make money and not only he enjoys his mothers body but he also uses it to get popular, rich, and in control!

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    1. Hola, voy a subir los relatos antiguos pero antes tengo que revisarlos, por temas de edad, corrigiendo eso ya no habrá problema.

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  3. hola, vas a subir los relatos de camila solos o tamb las antiguas versiones de sara ?

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    1. Si, todas mis versiones estarán en el blog, pero antes tengo corregir la edad de Gerardo para eso tengo que volver a leerlo y posiblemente sea después de terminar la nueva serie, lo lamento mi gente pero es lo que hay por ahora.

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